Territorio y patrimonio

Denominada "Pays d'Art et d'Histoire" (País de Arte y de Historia) en 2008 y "Grand Site Occitanie" (Gran sitio de Occitania) desde 2018, la Vallée du Louron se puede saborear con los ojos.

Animada por guías y conferencistas del Pays d’Art et d’Histoire, un programa de visitas te permitirá descubrir todo el patrimonio del Valle. Sus pueblos antiguos, con numerosos puntos informativos, y las iglesias románicas, con más de 500 años de antigüedad, ya no serán un secreto para ti. Estas visitas son siempre la ocasión perfecta para bellos descubrimientos. A la luz del día o por la noche, y a través de cuentos o temas. El espacio museográfico de l’Arixo, representa una visita obligatoria en Loudenvielle. Una vivienda tradicional en donde el saber-hacer de nuestros antepasados se alinea con las nuevas tecnologías. El Moulin de Saoussas, también es una de las curiosidades inéditas del pueblo. Se trata de un verdadero museo de la molinería cuyas piedras funcionan con la fuerza del agua, y los objetos y las herramientas presentes datan en su gran mayoría del siglo XVIII y XIX. En el exterior, podrás ver que el aserradero funciona como antiguamente...

La vallée du Louron En el corazón  de los Pirineos, en el límite de la Alta Garona y los Altos Pirineos, se encuentra un tesoro precioso bien preservado. El Valle de Louron y sus 15 principales ciudades típicas denominadas Pays d’Art et d’Histoire y clasificadas Grand Site Occitanie, ofrece la oportunidad de impregnarse de la cultura de los pirineos.  El Lago de Génos-Loudenvielle, situado en el centro del Valle, refleja en su paisaje las bellas montañas que lo rodean. Cubierto por picos imponentes y  dos estaciones de montaña: Peyragudes y Val Louron.  El Valle du Louron representa, al mismo tiempo, un patrimonio y una tradición pirinea intacta. Pueden visitar las iglesias románicas con sus respectivas pinturas clásicas,  el moulin de Saoussas, el patrimonio industrial hidroeléctrico, que también constituye un elemento remarcable del Valle junto con la central de Pont de Prat. El patrimonio intangible se puede conocer a través del pastoralismo, las tradiciones de los Pirineos y la gastronomía.